En un intento por recuperar el control de las cárceles peruanas, Keiko Fujimori anunció este lunes una profunda reclasificación de la población penitenciaria del país y la ampliación de programas laborales en los establecimientos carcelarios. La mandataria hizo estas declaraciones durante una visita al penal El Milagro, en Trujillo, tras su reciente gira por El Salvador.
“He solicitado al ministro de Justicia, Ernesto Álvarez, la lista total de todos los internos en todos los penales del Perú con sus respectivas clasificaciones. Se hará un reordenamiento de todos los internos a nivel nacional”, afirmó Fujimori, subrayando la importancia de esta medida ante los recientes enfrentamientos entre bandas en el penal trujillano.
La presidenta adelantó que los internos más peligrosos, como aquellos condenados por asesinato, serán trasladados a la cárcel de máxima seguridad de Challapalca, en Tacna. “Vuelvo a repetir, habrá una reclasificación y los delincuentes más peligrosos, los asesinos, serán trasladados a Challapalca”, insistió.
Además, Fujimori anunció el programa Cero Ocio, que busca fomentar actividades laborales entre los internos. “Implementaremos más talleres productivos, no solamente pensando en que los internos tienen que trabajar, sino también en que las cosas que ellos realicen tengan algo fructífero para nuestra sociedad”, declaró.
Al ser cuestionada sobre las denuncias de cobros a internos para acceder a estos talleres, así como la supuesta complicidad de trabajadores del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), la presidenta aseguró que se investigarán todos los casos. “El director del penal El Milagro es nuevo. Tiene pocas semanas en su función y están habiendo cambios en todas las direcciones de los penales a nivel nacional. Toda denuncia va a ser investigada, por supuesto”, sostuvo.
Respecto a los traslados de internos, Fujimori indicó que los detalles serán determinados por el Ministerio de Justicia. “Todo ese reglamento lo hará el ministro (Álvarez), él hará el reporte correspondiente”, concluyó.
La gobernante también expresó su optimismo sobre la construcción de dos megacárceles, que espera finalizar en unos siete meses, siguiendo el modelo del Cecot de Nayib Bukele. “Va a depender mucho de la decisión política y de los presupuestos, que están ya programados para el próximo año”, añadió.
Fujimori confía en que, con el apoyo de la Policía, las Fuerzas Armadas y el sistema de justicia, se lograrán resultados positivos en la lucha contra la delincuencia en el país.


