La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) confirmó este viernes que un almacén de su propiedad, alquilado en Dnipro, fue alcanzado por misiles rusos el 20 de mayo, provocando la muerte de dos personas, varios heridos y la destrucción de ayuda humanitaria valorada en más de un millón de dólares.
Bernadette Castel-Hollingworth, representante de ACNUR en Ucrania, calificó el hecho como «el primer ataque de este tipo contra una instalación de la agencia desde el inicio de la invasión rusa a gran escala».
La destrucción del almacén, según la organización, afecta directamente a miles de personas que dependen de la asistencia humanitaria en medio de un conflicto que se intensifica.
«Este ataque no solo priva a muchas personas de ayuda vital, sino que también debilita toda la respuesta humanitaria en un momento crítico», señaló Castel-Hollingworth desde Kiev ante medios acreditados en Ginebra.
Según cifras recientes de la misión de monitoreo de derechos humanos en Ucrania, durante los primeros cuatro meses de 2026 han muerto al menos 815 civiles y más de 4.100 han resultado heridos, un aumento del 21 % respecto al mismo periodo del año pasado.
La representante de ACNUR también recordó que la semana pasada dos convoyes claramente identificados con distintivos de la ONU fueron atacados por drones: uno de los incidentes no dejó víctimas, y en el otro solo resultó herido un conductor, lo que subraya la creciente vulnerabilidad de los trabajadores humanitarios en el país.
El ataque a Dnipro marca un nuevo nivel de riesgo para las operaciones de ACNUR y otras agencias de ayuda, mientras la población civil enfrenta necesidades humanitarias cada vez más urgentes.
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