La captura en territorio venezolano de Eduardo David Ramos y de otros dos implicados clave marca un giro crucial en la investigación penal del caso de Yulixa Toloza, la mujer de 52 años que falleció tras someterse a una lipólisis láser en la clínica clandestina Beauty Láser, en el sur de Bogotá, y cuyo cuerpo fue hallado en el municipio de Apulo, Cundinamarca.
El éxito de las detenciones fue el resultado de un minucioso seguimiento electrónico y automovilístico que permitió reconstruir la ruta de escape de los sospechosos hacia Venezuela.
Ruta de fuga y captura
El proceso de captura comenzó a gestarse en la frontera colombo-venezolana. Agentes de la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional de Colombia localizaron en la ciudad de Cúcuta (Norte de Santander) un vehículo Chevrolet Sonic que figuraba en los registros de la investigación.
El hallazgo de este automóvil se convirtió en la pieza angular de la pesquisa, ya que los análisis forenses y las bitácoras de tránsito del carro permitieron a los investigadores descifrar la trayectoria exacta de huida que utilizaron los implicados para abandonar la capital colombiana y burlar los controles migratorios.
Con la certeza de que los sospechosos habían cruzado la frontera, se activaron de inmediato los mecanismos de cooperación e intercambio de información en tiempo real entre los organismos judiciales de Colombia y Venezuela.
El despliegue de inteligencia conjunto dio su primer gran resultado en la ciudad de Maracay (estado Aragua), donde las autoridades locales interceptaron y detuvieron a Eduardo David Ramos.
Ramos, quien en realidad se desempeñaba profesionalmente como estilista y barbero sin poseer ningún título en medicina, es señalado de haber practicado el procedimiento estético invasivo y de haber suministrado dosis letales de ketamina a la víctima.
Casi de manera simultánea, la presión policial y el rastreo de redes de apoyo civil permitieron la localización de los otros dos requeridos por la justicia.
La pareja conformada por María Fernanda Delgado Hernández y Edinson Torres Sarmiento, también vinculada a la administración del centro estético ilegal, fue ubicada y capturada por las fuerzas de seguridad en el estado Portuguesa, en el occidente de Venezuela, cerrando así el cerco internacional sobre la totalidad de los presuntos responsables.
Las tres detenciones internacionales abren camino al proceso formal de judicialización por los delitos de homicidio, desaparición por ocultamiento y omisión de socorro.
Mientras se agilizan los trámites diplomáticos y las coordinaciones judiciales para definir la situación jurídica y el traslado de los capturados desde Venezuela, el equipo de investigación en Colombia avanza en el análisis técnico del material probatorio recopilado —que incluye imágenes de cámaras de seguridad, registros de llamadas y seguimientos electrónicos— para determinar el grado de responsabilidad individual en el dramático suceso ocurrido la noche del 13 de mayo de 2026.
EFE


