El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, expresó este lunes primero de junio su profunda preocupación por el recrudecimiento de las acciones militares en el sur del Líbano y pidió a las partes involucradas evitar una nueva escalada que pueda agravar la crisis en la región.
La posición del máximo representante de la ONU fue transmitida por su portavoz, Stéphane Dujarric, quien señaló que el organismo sigue con atención el deterioro de la situación de seguridad registrado durante los últimos días, especialmente tras el incremento de las operaciones israelíes en territorio libanés.
De acuerdo con Naciones Unidas, las recientes advertencias sobre posibles ataques en áreas cercanas a Beirut han generado temor e incertidumbre entre la población civil, aumentando la preocupación internacional por las consecuencias humanitarias del conflicto.
La organización reiteró que tanto los civiles como las infraestructuras de carácter no militar deben ser protegidos en todo momento y subrayó la necesidad de respetar los acuerdos de alto el fuego vigentes para impedir una expansión de las hostilidades.
Durante el fin de semana, el Ejército israelí informó sobre nuevas operaciones en el sur del Líbano, incluyendo acciones en zonas consideradas estratégicas dentro de la frontera común entre ambos países. Las autoridades israelíes han señalado que sus operaciones están dirigidas contra posiciones e infraestructuras vinculadas al movimiento chií Hizbulá.
El aumento de la actividad militar también fue reportado por la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (UNIFIL), que alertó sobre un crecimiento significativo del intercambio de proyectiles y ataques en distintas áreas del territorio libanés.
Ante este escenario, Guterres insistió en que la vía diplomática sigue siendo la única alternativa viable para alcanzar una reducción sostenible de la tensión y evitar una confrontación de mayores dimensiones en Oriente Medio.
La ONU destacó además la importancia de las conversaciones previstas entre representantes de Líbano e Israel con mediación internacional, las cuales buscan generar condiciones que permitan reducir la violencia y fortalecer los mecanismos de estabilidad en la frontera.
Asimismo, el organismo reiteró su respaldo a las instituciones oficiales libanesas y subrayó la necesidad de preservar la seguridad de la población en medio de un contexto regional cada vez más complejo.
La situación será abordada este lunes por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas durante una sesión de emergencia convocada para evaluar el desarrollo de los acontecimientos y analizar posibles acciones destinadas a contener el deterioro de la seguridad en la zona.
Mientras continúan los enfrentamientos y crece la preocupación internacional, la ONU mantiene su llamado a la moderación y al diálogo como herramientas fundamentales para evitar que el conflicto siga expandiéndose y afectando a un mayor número de civiles.
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