El barril de petróleo de la OPEP se disparó un 5,6% el lunes, alcanzando un precio de 123,11 dólares, su cifra más alta desde el 7 de abril, según informó el grupo petrolero con sede en Viena. Este aumento de 6,51 dólares respecto a la cotización del viernes anterior —116,60 dólares— marca la sexta sesión consecutiva de alzas desde el 4 de septiembre, acumulando una revalorización del 26%.
Pero la OPEP no es la única que experimenta un repunte. El crudo Brent, referencia para Europa, y el WTI, utilizado en EE. UU., también cerraron al alza el lunes, con precios de 105,68 y 101,39 dólares por barril, respectivamente. Sin embargo, el repunte de la cesta OPEP ha sido notablemente más pronunciado.
Este comportamiento en el mercado refleja la complejidad de la composición del barril OPEP, que incluye doce calidades de crudo, una por cada país miembro, aunque aún mantiene una calidad emiratí a pesar de que Emiratos Árabes Unidos dejó la organización en mayo. Las principales extracciones provienen de Oriente Medio, una región vulnerable a tensiones geopolíticas y logísticas que impactan directamente en la producción.
Los analistas atribuyen los aumentos recientes al cierre «preventivo» del oleoducto saudí Este-Oeste, que conecta las regiones de Riad y Medina. Este cierre fue anunciado el pasado viernes tras varios ataques a la infraestructura, lo que intensifica la incertidumbre en un mercado ya de por sí volátil.


