El Gobierno de México informó este miércoles que 13 ciudadanos mexicanos han muerto en Estados Unidos bajo la custodia del U.S. Immigration and Customs Enforcement en el último año, en distintos contextos vinculados a detenciones migratorias y operativos del organismo.
Durante una rueda de prensa, la Secretaría de Relaciones Exteriores calificó estos fallecimientos como “inaceptables” y exigió explicaciones y mayor transparencia a las autoridades estadounidenses. Algunas de estas muertes ocurrieron en centros de detención, mientras que otras se dieron durante acciones de detención o por causas como presunto suicidio y complicaciones de salud.
Uno de los casos más recientes fue el de Royer Pérez‑Jiménez, un joven mexicano de 19 años, quien falleció a mediados de marzo en un centro de detención en Florida; las autoridades estadounidenses señalaron un aparente suicidio, aunque México ha pedido una investigación exhaustiva.
Las autoridades mexicanas han enviado comunicaciones diplomáticas y han brindado asistencia consular a las familias afectadas, al tiempo que llaman a una revisión de las circunstancias que rodean las muertes de migrantes bajo custodia de ICE, especialmente en el marco de las políticas migratorias implementadas en Estados Unidos.
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