En un ambiente cargado de tensión, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se vio interrumpido por al menos una docena de manifestantes durante su mitin en Clemenson, Carolina del Sur, ante unas 4.000 personas. Los gritos de «traidor» y «publiquen los archivos de Epstein» resonaron en el recinto, lo que llevó a Trump a comentar: «Esta gente está loca».
El discurso, que se centró en los logros de su administración, también fue un claro llamado a los votantes para que respalden a la senadora Darline Graham, quien busca retener el escaño que ocupó su hermano, Lindsey Graham, antes de su fallecimiento en julio. La contienda electoral se intensifica a medida que se acercan las elecciones de medio mandato, programadas para el 3 de noviembre.
A lo largo de los más de noventa minutos de intervención, la seguridad tuvo que desalojar a los manifestantes en varios momentos. Estos incidentes, aunque no escalaron a enfrentamientos serios, reflejan una tendencia creciente en los actos electorales de Trump y su vicepresidente, JD Vance.
El mitin se celebró en un contexto político complicado, marcado por el descontento general en Estados Unidos, especialmente en relación a la guerra contra Irán. Trump enfatizó su apoyo a la senadora Graham, quien se enfrenta a la demócrata Annie Andrews en una contienda más reñida de lo habitual en el tradicionalmente conservador Carolina del Sur.
Un sondeo del Pew Research Center publicado el pasado 8 de octubre reveló que la aprobación de Trump se sitúa en un 30%, el nivel más bajo de su segundo mandato. Además, el 44% de los votantes registrados considera su voto para el Congreso como una forma de oposición al presidente, en contraste con el 19% que lo ve como un respaldo.
La presión electoral aumenta y el tiempo se agota para Trump, quien busca consolidar el apoyo republicano en un panorama cada vez más adverso.


