Si para ese momento Teherán no acepta abrir el estrecho, entregar el control de su plan nuclear, terminar con la fabricación de misiles balísticos y cancelar su apoyo financiero a Hezbollah y los Hutíes, el Presidente de los Estados Unidos ordenará una ofensiva histórica contra Irán.
“El país entero podría ser destruido en una noche y esa noche podría ser mañana por la noche”, advirtió el líder republicano en la Casa Blanca.
En este escenario, Ormuz es una pieza clave del movimiento bélico que diseñó el Pentágono y ya puso a disposición del Presidente de los Estados Unidos. Irán aseguró que responderá sin límites.
Versión Final


