Las revelaciones de esta semana en la Audiencia Nacional han encendido las alarmas sobre el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero. Las declaraciones de Julio Martínez Sola, expresidente de Plus Ultra, y Roberto Roselli, exconsejero delegado de la aerolínea rescatada por el gobierno español en marzo de 2021, sugieren que Zapatero podría haber recibido no solo una presunta mordida de medio millón de euros, sino que también habría continuado percibiendo comisiones por su intermediación.
La sospecha, según fuentes de la acusación consultadas por ABC, emergió tras la declaración de Roselli ante el magistrado José Luis Calama. Este reveló que, después de asegurar una ayuda de 53 millones de euros de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), Plus Ultra siguió realizando pagos a las sociedades de Martínez. El exdirectivo, responsable financiero de la aerolínea, explicó que la compañía continuó abonando honorarios a Martínez más allá de la primavera de 2021 debido a su capacidad para abrir contactos en Latinoamérica, especialmente en Venezuela.
Este hecho podría no ser reprochable si se demuestra que Martínez declaró sus ingresos y las labores realizadas. Sin embargo, su autodenominación como un «correveidile» de Zapatero en su declaración de junio, y el entendimiento de que Martínez actuaba en nombre del expresidente en las negociaciones para obtener ayuda financiera, plantean serias dudas. Las fuentes consideran plausible que Zapatero también haya sido beneficiario de esos pagos, sugiriendo que se debe investigar si continuó recibiendo comisiones tras la supuesta mordida por el rescate del gobierno de Pedro Sánchez.
En agosto, Zapatero, a través de su abogado Víctor Moreno Catena, se opuso a la decisión del juez de investigar sus cuentas bancarias y las de su círculo cercano, argumentando que una «habilitación genérica» podría llevar a una investigación prospectiva injustificada.
La causa que pesa sobre Zapatero y la cúpula de Plus Ultra se centra en los pagos que Martínez realizó a través de su empresa Análisis Relevante, que era cliente principal de la aerolínea. Tanto Martínez como Roselli han mantenido en sus declaraciones que contactaron a Zapatero el 30 de abril de 2020, y que comprendieron que él movería sus hilos para asegurar financiamiento durante la crisis del COVID-19, indicando que el contacto clave era Martínez.
Así, Zapatero facilitó la conexión entre su amigo y los empresarios venezolanos, quienes, tras el rescate, continuaron otorgándole trabajos que requirieron viajes a Venezuela, justificando los pagos por los contactos que Martínez había establecido en el país. ¿Qué más se revelará en esta trama que envuelve a la política y los negocios en tiempos de crisis?


