El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se presentó este domingo en un mitin en Dubuque, Iowa, donde aseguró que el aumento en los precios de la gasolina, resultado de la guerra en Irán, es un «precio muy pequeño a pagar» para garantizar la seguridad global. En un tono optimista, el mandatario afirmó: «Esto terminará muy pronto, ya lo verán, pero los precios han bajado mucho».
Las cifras respaldan su afirmación: según la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA), el precio medio de la gasolina se sitúa actualmente en 4,17 dólares por galón, mientras que el diésel alcanza los 6,3 dólares. Sin embargo, este encarecimiento no parece preocupar al presidente, quien lo considera un costo necesario en el contexto de la seguridad nacional.
En relación al conflicto con Irán, Trump no ha tomado una decisión definitiva sobre la reanudación de ataques a gran escala. Marco Rubio, secretario de Estado, confirmó que el mandatario aún evalúa las opciones. No obstante, medios estadounidenses como Axios y The New York Times han reportado que Washington y Tel Aviv están preparando una nueva ofensiva que podría incluir ataques dirigidos contra líderes iraníes y sus infraestructuras energéticas y nucleares, programada para después de los comicios.
Durante su discurso, Trump también aprovechó para respaldar a la candidata republicana al Senado en Iowa, Ashley Hinson. En un comentario que generó controversia, el presidente aludió a su físico, afirmando que «hace mucho tiempo, tenía un poco de sobrepeso» y elogiando su compromiso con la salud y el estado. Hinson se enfrenta al demócrata Josh Turek en una carrera crucial para el control del Senado.
Las encuestas sugieren que la situación es complicada para los republicanos, quienes podrían perder la Cámara Baja y arriesgar su frágil control en la Cámara Alta. En este contexto, el escaño que busca Hinson se vuelve fundamental, no solo para su carrera política, sino para la estrategia del partido de Trump en las próximas elecciones.


