ciudad, donde algunos manifiestan preocupación incluso por salir de sus viviendas para llevar a sus hijos a actividades cotidianas.
La controversia aumentó después de la visita a Doral del zar de la frontera, Tom Homan, quien la semana pasada aseguró que las autoridades migratorias habían alcanzado cerca de 200.000 arrestos en los cuatro meses anteriores y advirtió que las deportaciones podrían intensificarse durante 2027.
Mientras los activistas buscan llevar la permanencia del acuerdo 287(g) a una votación, las autoridades locales enfrentan una creciente presión para definir hasta dónde debe llegar la cooperación de Doral con ICE y cómo responder al impacto que los operativos migratorios están teniendo en la comunidad y la economía local.


