La aerolínea española Plus Ultra Líneas Aéreas, encabezada por su presidente Julio Miguel Martínez Sola, atraviesa un momento de fuerte escrutinio judicial tras una denuncia presentada por la Fiscalía Anticorrupción. El organismo investiga un presunto esquema de blanqueo de dinero público y de oro procedente de Venezuela, que habría involucrado operaciones en varios países.
La acusación también pone bajo la lupa el destino del rescate estatal por 53 millones de euros otorgado a la compañía, al señalar un posible uso irregular de esos fondos concedidos por el Gobierno de España. Según la denuncia, los recursos no habrían sido empleados conforme a los fines establecidos en el programa de ayuda pública, lo que abre un nuevo frente legal para la aerolínea.
El nombre de la aerolínea reapareció en titulares internacionales tras la detención en Madrid de su presidente, Julio Martínez Sola, y de su consejero delegado, Roberto Roselli, acusados de blanqueo de capitales. Ambos directivos quedaron en libertad provisional con medidas cautelares, mientras continúa una investigación bajo secreto de sumario.
Julio Martínez Sola, su presidente y cofundador es un empresario con 20 años de experiencia en aviación. Fue director de la desaparecida Air Madrid y en 2011 fundó Plus Ultra Línea.
En una de sus declaraciones aseguró que la empresa se creó inspirada en el vuelo del hidroavión Plus Ultra con la convicción de que en el mercado había espacio para una aerolínea española de largo recorrido diferente y centrada en mejorar la conectividad aérea entre España y América Latina, ofreciendo un servicio de calidad a precios competitivos. La aerolínea obtuvo su Certificado de Operador Aéreo en 2015 y comenzó a operar comercialmente en agosto de ese año.
Vínculos con Venezuela
De acuerdo con el País, la empresa sufrió pérdidas millonarias con aviones envejecidos y una cuota mínima de mercado. Sin embargo, la compañía siguió operando gracias a capital vinculado a los gobiernos de Venezuela, Guinea Ecuatorial y a los contratos con el régimen cubano.
Para el año 2019, los vuelos de la aerolínea española comenzaron a multiplicarse en Venezuela. Según reveló The Objective, era la antesala del Delcygate, un escándalo que explotó con llegada de la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez, sancionada por la Unión Europea, a suelo español con una valija diplomática cuyo contenido resultó ser un misterio.
En 2021, la compañía recibió 53 millones de euros a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), que administra el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas.
El gobierno argumentó que la aerolínea era “clave” para mantener las conexiones con América Latina y África.Pero la realidad era otra: Plus Ultra tenía apenas dos aviones operativos, representaba menos del 0,1 % del mercado español y concentraba buena parte de su actividad en Venezuela y Cuba, no en el tráfico nacional.
Ningún banco quiso financiarla, pero el Estado sí.Con el tiempo, su accionariado se desplazó hacia un núcleo de empresarios venezolanos vinculados al entorno de Nicolás Maduro”, conocidos por enriquecerse por contratos públicos y esquemas opacos de importaciones, petróleo y oro.
Mediación de ZapateroLa trama de corrupción exportada desde Venezuela estuvo a cargo de dos figuras importantes en el ámbito político y económico en España. Se trata de José Luis Ábalos y Víctor de Aldama.Ábalos es exministro de Transportes del Partido Socialista Obrero Español (Psoe) en el gobierno de Pedro Sánchez.
Su nombre aparece en la investigación porque habría sido el responsable político de facilitar el rescate público de Plus Ultra en marzo de 2021.Por su parte, Aldama, imputado en la Audiencia Nacional en el ‘caso Koldo’, aseguró en un programa de televisión que Zapatero podría haber recibido 10 millones de euros en comisiones por intermediar en el rescate de Plus Ultra. Sin embargo, no ha presentado pruebas de estas afirmaciones.La aerolínea también ha negado tener constancia de reuniones entre sus directivos y Zapatero, asegurando que el rescate se aprobó siguiendo “criterios técnicos y cumpliendo estrictamente con la legalidad”.
Investigación en cursoLa Fiscalía Anticorrupción afirma que existen indicios de que la aerolínea transfirió parte del dinero recibido hacia sociedades en el extranjero vinculadas a una presunta organización criminal que movía fondos provenientes de Venezuela. Según estas pesquisas, los recursos podrían proceder de actos de malversación cometidos por funcionarios venezolanos, incluyendo beneficios ilícitos derivados de la venta de oro del Banco Central de Venezuela y de los programas alimentarios CLAP.
Los investigadores describen una red transnacional que operaba en España, Francia y Suiza, especializada en introducir en Europa capitales de origen opaco procedentes de Caracas.The Objective explicó que la trama de corrupción que se aplicó en el caso de Plus Ultra comenzó cuando el dinero sucio empezaron a distribuirlo a través de sociedades o empresas offshore para enfriarlo y luego presentarlo disfrazado como legal.
De acuerdo al medio español, con los 53 millones de euros, Plus Ultra empezaría a pagar las deudas que tenía con sociedades pantalla; es decir, a devolver los “préstamos” que se tratarían de capitales ilícitos, lo que permitió a funcionarios venezolanos recuperar su dinero, pero ahora convertido en dinero limpio, con sello oficial del Estado español.Hasta el momento, ningún funcionario del gobierno de Nicolás Maduro se ha pronunciado por las recientes detenciones o el avance judicial del caso Plus Ultra.Estatus de la aerolínea El estatus operativo de la aerolínea Plus Ultra se mantiene bajo una situación compleja debido a investigaciones judiciales en curso y suspensiones aéreas específicas.
En el plano operativo, Plus Ultra continúa volando con normalidad salvo en la ruta Madrid-Caracas, suspendida por la tensión entre el Gobierno venezolano y Estados Unidos y la retirada de permisos de vuelo. Para mantener la conectividad, la aerolínea ha anunciado que desde el 10 de diciembre está ofreciendo una conexión con Venezuela a través de su ruta Madrid-Cartagena-Madrid, mediante un acuerdo con Laser Airlines.
Fuente: Versión Final


