ETH Zurich marcó un hito en la medicina al crear un micro-robot médico en el tratamiento de los ictus. Contiene una cápsula magnética capaz de desplazarse por los vasos sanguíneos y deshacer coágulos con una precisión sin precedentes.
Estos diminutos dispositivos se postulan como una herramienta prometedora para reducir riesgos y mejorar la eficacia de las terapias actuales. El dispositivo, de estructura esférica y formado por un gel soluble, incorpora nanopartículas de óxido de hierro que le permiten responder de forma controlada a campos magnéticos externos.
Su diseño requiere un equilibrio complejo entre tamaño reducido y capacidad de magnetización, un reto que el equipo de investigación ha conseguido resolver tras años de trabajo especializado. Un artículo publicado en la revista Science detalla el procedimiento.
Para garantizar su seguimiento clínico, los investigadores integran también nanopartículas de tántalo, visibles mediante rayos X y esenciales para monitorizar su recorrido en tiempo real. Esta combinación de materiales facilita que la cápsula mantenga estabilidad dentro de conductos especialmente estrechos, como los que se encuentran en las arterias cerebrales.
Fuente: El periódico


